Jesús Caparrós
Bajo Eléctrico
Jesús Caparrós (Bullas, Murcia, 1992), también conocido como Yuss Cawa, es un artista polifacético formado en “Bajo Eléctrico Jazz” en el Conservatorio Superior de Música del País Vasco (Musikene).
Con más de 10 años de trayectoria profesional, ha colaborado en diversos proyectos musicales con los que ha girado por más de 20 países, sumergiéndose en músicas como el Jazz, el Flamenco, el R&B o el Rock.
Entre los artistas más destacados con los que ha colaborado se encuentran nombres como: Antonio Lizana, Jorge Pardo, Perico Sambeat, María Toro, Becca Stevens, Kike Perdomo, Gonzalo Aloras o Los Estanques.
Como sesionista ha grabado más de 20 discos de estudio, y desde el año 2016 compagina sus colaboraciones con su proyecto personal (Yuss Cawa) en el que además de ser compositor, cantante y multi-instrumentista, ejerce los oficios apasionantes de la escritura y la producción.
Sus inquietudes van más allá de la mera ejecución e interpretación musical, adentrándose en áreas cada vez más conectadas con el arte, como son el crecimiento personal, el desarrollo de la conciencia o la interconexión con la naturaleza.
Jesús Caparrós (Bullas, Murcia, 1992), también conocido como Yuss Cawa, es un artista polifacético formado en “Bajo Eléctrico Jazz” en el Conservatorio Superior de Música del País Vasco (Musikene).
Con más de 10 años de trayectoria profesional, ha colaborado en diversos proyectos musicales con los que ha girado por más de 20 países, sumergiéndose en músicas como el Jazz, el Flamenco, el R&B o el Rock.
Entre los artistas más destacados con los que ha colaborado se encuentran nombres como: Antonio Lizana, Jorge Pardo, Perico Sambeat, María Toro, Becca Stevens, Kike Perdomo, Gonzalo Aloras o Los Estanques.
Como sesionista ha grabado más de 20 discos de estudio, y desde el año 2016 compagina sus colaboraciones con su proyecto personal (Yuss Cawa) en el que además de ser compositor, cantante y multi-instrumentista, ejerce los oficios apasionantes de la escritura y la producción.
Sus inquietudes van más allá de la mera ejecución e interpretación musical, adentrándose en áreas cada vez más conectadas con el arte, como son el crecimiento personal, el desarrollo de la conciencia o la interconexión con la naturaleza.